El verano de los dos



Se ven por casualidad en un bar de carretera.
Él va de paso y ella quisiera escapar. ¿Qué hace alguien como tú en un sitio como éste? La noche y el humo tiñen sus ojos de azul.

Son dos personas que se ven sin verse, sin encontrarse jamás. Él le habla de volar y miente,
es la ocasión, es el verano de los dos.

Yo te sacaré de aquí, tu copa ya está vacía.
La noche es fría y no quiero irme sólo a dormir.
Sabe al mirarla que ya no tendrá que insistir.

Es un romance sin ningún mañana, dura lo que dura el alcohol. Y él le dice sin decirle nada; es la ocasión, es el verano de los dos.

Todo es más real por la mañana, en sus ojos no hay un rastro de azul. Silencioso deja la cama, sigue hacia el sol, sigue el camino que eligió.

No habrá ocasión, no habrá un verano de los dos.
En ese vagón nunca habrá sitio para dos.

No habrá ocasión, no habrá un verano de los dos...