Papi dame la mano



Al salir de la prisión, encontró el mundo cambiado,
pasó la primera noche en un coche abandonado,
oyó voces extrañas y miradas desafiantes
y entonces reconoció que no era el mismo de antes
y dijo:

Papi, dame la mano que tengo miedo
que tengo miedo, que tengo miedo
Papi dame la mano que tengo miedo
que tengo miedo, que tengo miedo

Consiguió dormir un rato, en la noche misteriosa,
soñó con tiempos mejores y con mujeres hermosas,
se despertó transtornado y pensó por un momento
que tal vez era mejor a ver si es que estaba dentro
y dijo:

Papi, dame la mano que tengo miedo
que tengo miedo, que tengo miedo
Papi dame la mano que tengo miedo
que tengo miedo, que tengo miedo

Los locos y los enfermos, los poetas, los suicidas,
llegaron como fantasmas a darle la bienvenida,
sentía que no estaba solo, que ellos también compartían
la canción desesperada, del canto de la agonía...

Papi, dame la mano que tengo miedo
que tengo miedo, que tengo miedo
Papi dame la mano que tengo miedo
que tengo miedo, que tengo miedo,
Papi, dame la mano que tengo miedo
que tengo miedo, que tengo miedo...

Papi dame la mano... ...que tengo miedo

Autor: Ariel Rot