Poem



No sé el tiempo que corrió en aquella sepultura, si de afuera no la apuran el asunto va con pausa, tienen la presa segura y dejan dormir la causa.

Ignora el preso de que lado se inclina la balanza, pero es tanto la tardanza que yo les digo por mí el hombre que entra allí deja afuera la esperanza.

No es en grillos, ni en cadenas en lo que usted penará, sino en una soledad y un silencio tan profundo que parece que en el mundo es el único que está.

Y digo a cuantos ignoran el rigor de aquellas penas, yo que sufri las cadenas del destino y sin clemencia que aprovechen la experiencia de mal en cabeza ajena.

El día no tiene sol, la noche no tiene estrellas, sin que te valgan querellas encerrado te purifican y tus lagrimas salpican en las paredes aquellas.

Que soledad tan terrible de su pecho oye el latido yo se, porque lo he sufrido, y creanme en el auditorio tal vez en el purgatorio las almas hagan mas ruido.

Adentro mismo del hombre nace una revolución metido en esa prisión de tanto no mirar nada le nace y le queda grabada la idea de la perfección.

Vierten lagrimas sus ojos, pero su pena no alivia y en esa constante lidia sin un momento de calma, contempla con ojos del alma felicidades que envidia.

De furor el corazón se le quiere reventar pero no hay sino aguantar aunque sosiego no alcance, dichoso en tan duro trance aquel que sabe rezar.

Dirija a Dios su plegaria el que sabe una oración y en esa tribulación gime olvidado del mundo y el dolor es más profundo cuando no haya compasión.

Vine primero el furor despues la melancolía en mi encierro no tenía otro alivio ni consuelo sino regale ese suelo con lagrimas del alma mía.

En mi madre yo pensaba un triste atardecer y no pude comprender lo que a mí me pasaba, porque si todo tuve, todo lo eche a perder

Solo espero rehacer mi vida que dichosa fue y como estupido tire por falsas y vanas pasiones en adelante viviré en distintas condiciones.

Y con esto me despido, todos han de perdonar, ninguno debe olvidar la historia de un confinado quien ha vivido encerrado, poco tiene que contar.