CON BOTAS SUCIAS



Tienes once años y pareces una vieja,
sigues prisionera de tus gustos ancestrales.
Mueves tus resortes para hacer todos los males,
siempre te alimentas de los vicios nacionales.
¡No te importa nada!, ¡No te importa nada!
Y me sancionas,
y me presionas,
y distorsionas.
Yo tu prisionero he dejado de ser,
pues me he librado a tiempo de ti.
Y una pesadilla ya nunca serás,
de mis sueños de alejarás.
Tienes marionetas que manejas a tu antojo,
no te importa nada con tal de ensanchar tu imperio
Siempre disimulas para que eso no se diga,
pero está muy claro que todo esto te da vida.
¡No te importa nada!, ¡No te importa nada!
Y me sancionas,
y me presionas,
y distorsionas.
Yo tu prisionero he dejado de ser,
pues me he librado a tiempo de ti.
Y una pesadilla ya nunca serás,
de mis sueños de alejarás.
Yo tu prisionero he dejado de ser,
pues me he librado a tiempo de ti.
Y una pesadilla ya nunca serás,
de mis sueños de alejarás.
Vendes lo que sea siempre y cuando de dinero,
Quemas lo que sea si es que eso te hace rica.
En cualquier momento haces gala de tu astucia,
Naciste, morirás, vives con las botas sucias.
¡No te importa nada!,
¡No te importa nada!
Y me sancionas,
y me presionas,
y distorsionas.
Yo tu prisionero he dejado de ser,
pues me he librado a tiempo de ti.
Y una pesadilla ya nunca serás,
de mis sueños de alejarás.

Autor: Baron Rojo